Cómo comprar jamón ibérico

Elegir un buen jamón, bien sea para consumo propio o para regalar, no es una tarea sencilla. No todos tienen los conocimientos necesarios para saber cómo comprar jamón ibérico sin ser engañados, o sin equivocarse.

Por este motivo, hemos querido elaborar una pequeña guía dónde te enseñamos a hacerlo, donde podrás aprender algunos tips que te ayudarán a seleccionar la mejor pieza de jamón para disfrutar de lo mejor de la gastronomía española.

Fíjate en el etiquetado del jamón

En el año 2016 entró en vigor la nueva ley de etiquetado del jamón, a través de la cual se establece la obligatoriedad de colocar precintos de colores a los jamones en función del porcentaje de raza del cerdo y del tipo de alimentación que este recibe. Actualmente existen los siguientes precintos:

  • Precinto negro: jamón de bellota 100 % ibérico.
  • Precinto rojo: jamón de bellota ibérico, criado en las dehesas, pero de raza cruzada. Tiene menor pureza.
  • Precinto verde: cerdos que se han alimentado con pastos naturales, hierbas y pienso.
  • Precinto blanco: jamones ibéricos, aunque de diferente pureza, alimentados con pienso compuesto de cereales y legumbres.

En las etiquetas de los jamones, también debe aparecer la D.O. Estas siglas corresponden a la denominación de origen y en cuanto al jamón ibérico se refiere existen tan solo 4. Estas son: Jabugo, Guijuelo, Dehesa de Extremadura y los Pedroches.

Fíjate en el aspecto externo del jamón

El aspecto externo de la pieza es muy importante, puede ayudarnos a hacernos una idea de lo que vamos a encontrar dentro.

¿Cómo saber viendo el aspecto externo que nos encontraremos con una buena pieza de jamón? ¡Fijándonos en la pata! Concretamente en la zona de la caña y el jarrete, que debe ser fina.  Además, los jamones buenos normalmente tienen la pezuña más desgastada, esto es una clara señal de que el jamón procede de cerdos criados en libertad, y de cerdos que han pasado su vida caminando, no en cautividad.

A parte de la pata y pezuña, es importante observar si la pieza es homogénea, tanto en la superficie como en el color. Además, la piel debe estar arrugada, esto es signo de una buena curación.

Fíjate en el aspecto interno

El aspecto externo es importante, pero el aspecto interno debe ser determinantes. ¿Pero si compramos un jamón entero cómo podemos ver el interior? De esa pieza no podrás verlo, pero sí podrás hacerte una idea viéndolo en piezas del mismo lote que se estén despachando al corte.

¿En qué debemos fijarnos? Hay dos cosas clave: la grasa y el color del jamón. La grasa infiltrada suele ser un buen síntoma y un signo claro de que nos encontramos ante un buen jamón.  A mayor cobertura grasa mejor, y además esta debe presentar un color brillante y blanco amarillento, si su aspecto es anaranjado podría significar que la pieza está rancia, así lo apuntan en la Fundación Jamón Serrano Español. Respecto al color, lo ideal es que sea rojizo.

¿Qué precio tiene?

No le quites importancia al precio y desconfía de ofertas especialmente baratas, sobre todo si los jamones provienen de proveedores que no son de total confianza. Esto se debe a que los jamones ibéricos de calidad no pueden costar lo mismo que los blancos, y si el precio es similar… ¡puedes empezar a desconfiar! Es verdad que podemos encontrarnos con buenas rebajas, pero es muy difícil encontrar un jamón 100% ibérico de elevada calidad aun precio inferior a los 45 euros el kilogramo.

Cada vez comemos más jamón y en las fechas navideñas su venta aumenta en torno al 20%, un aumento muy significativo. Estos datos nos han hecho ver lo importante que es para los usuarios comprar jamón ibérico y acertar en la compra. Si la compra la quieres hacer por internet, en el artículo ‘Cómo comprar un jamón online’ puedes encontrar información más detallada y algunos consejos para hacer la compra por internet de forma segura.

Desde Sierra de Padelma esperamos haberte ayudado en la tarea.