Vino tinto Rioja

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Vino tinto Rioja

El vino tinto Rioja es uno de los vinos más reconocidos en todo el mundo. Estos vinos no son los elaborados única y exclusivamente en La Rioja, sino que son aquellos elaborados bajo la Denominación de Origen Calificada Rioja.

La categoría Denominación de Origen Calificada (DOC) es una categoría reservada para los vinos que han conseguido altas cotas de calidad durante un gran periodo de tiempo. La primera denominación de origen en conseguir esta categoría fue Rioja, en abril del año 1991.

Desde Sierra de Padelma, como expertos en la venta de jamones, vinos, y otros muchos productos propios de la gastronomía española, queremos hacer un repaso de los detalles más relevantes del vino tinto Rioja, hablarte de su denominación de origen, de sus características (sabor, aroma, color…), de las variedades de la uva y de los tipos de vino según el tiempo de crianza.

Denominación de Origen Rioja

Es la más antigua de nuestro país. Data del año 1925, y como apuntábamos antes, fue la primera en obtener la categoría de calificada. Esta Denominación de Origen se sitúa al norte de España y se divide en tres zonas: Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental.

-        La Rioja Alta: Comunidad Autónoma de La Rioja y Provincia de Burgos.

-        La Rioja Oriental o llamada también La Rioja Baja: Comunidad Autónoma de la Rioja y Navarra.

-        Rioja Alavesa: Álava (País Vasco).

Para mantener la excelencia en los productos, el Consejo Regulador vigila, audita y controla todo el proceso de la elaboración del Rioja, desde la viña hasta el momento en el que llega al mercado.

Características del vino tinto Rioja

Sabor

Los vinos tintos Rioja son considerados vino suaves, que no secan la boca y no son nada rugosos Más bien aportan una buena ¡ sensación de frescura gracias a la acidez que tienen.

Aroma

Se pueden percibir tres aromas en un vino, el primer aroma es propios de la uva usada en la elaboración del caldo (aroma conocido como primario), el segundo aroma, conocido como aromas secundarios son los que se generan durante el proceso de la fermentación en bodega y, por último, el tercer aroma es el que se genera  entre el vino y la madera de la barrica durante la crianza del vino. Aunque el aroma puede variar de unos vinos Rioja a otros, es muy característicos porque recuerda, en general, al olor de los frutos rojos.

Color

El color es determinante para valorar la calidad del vino que vamos a consumir, junto al sabor y el aroma. El color de los vinos tintos Rioja puede variar mucho en función de los factores climáticos y edafológicos de las distintas zonas de producción, las variedades de uvas empleadas, los procesos de vinificación utilizados, etcétera. Todo esto da lugar a diferentes tonalidades, entre las que destacan: el color rojo rubí, el rojo azulado y rojos púrpura y cereza.

Variedades de uva

En la creación de la D.O se reconocieron las siguientes variedades de uva:

·        Variedades tintas: Tempranillo, Garnacha tinta, Mazuelo (también conocida como Cariñena) y Graciano

·        Variedades blancas: Viura (también conocida como Macabeo), Malvasía y Garnacha blanca

Tipos de vinos Rioja según el tiempo de crianza

La elaboración de los vinos Rioja tiene lugar en barricas de roble de 225 litros durante un periodo de tiempo de entre 1 y 3 años. En función del tiempo, tanto en barrica como en botella, los vinos pueden clasificarse en:

-        Joven: este tipo de vino, los jóvenes, son aquellos que no tienen tiempo en barrica o el periodo en el que están es inferior a los 12 meses.

-        Crianza: son los vinos que tienen que estar en barrica de roble y botella dos años como mínimo, y el tinto debe estar en la barrica un periodo de tiempo no inferior a un año.

-        Reserva: para considerarse reserva, el tiempo de los tintos en barrica de roble y botella tiene que ser de un mínimo de treinta y seis meses, con un tiempo mínimo de permanecía en barrica de roble de doce meses.

Gran Reserva: para considerarse un vino tinto Rioja Gran Reserva, el tiempo en barrica debe ser como mínimo de veinticuatro meses, seguido por un tiempo en botella de treinta y seis meses como mínimo.